Accesibilidad web obligatoria: a quién afecta y por qué te conviene igual
Desde junio de 2025 la accesibilidad web obligatoria afecta a muchas webs privadas. A quién afecta, quién está exento y 5 comprobaciones rápidas.

Desde el 28 de junio de 2025, la accesibilidad web obligatoria es una realidad para muchas empresas privadas en España. Lo establece la Ley 11/2023, que traslada al derecho español la Ley Europea de Accesibilidad (Directiva 2019/882). Si tienes una tienda online, te afecta casi seguro.
En este artículo te explico a quién obliga la ley y a quién no, qué significa que una web sea accesible y cinco comprobaciones que puedes hacer hoy mismo en quince minutos. Y aunque tu negocio esté exento, verás por qué te conviene igualmente.
En resumen: la Ley 11/2023 obliga a que determinados servicios a consumidores, como el comercio electrónico, sean accesibles. Las microempresas que prestan servicios están exentas. Aunque estés exento, una web accesible la usa mejor todo el mundo y vende más.
¿A quién afecta la accesibilidad web obligatoria?
La ley se aplica a determinados productos y servicios dirigidos a consumidores. Entre los servicios incluidos está el comercio electrónico, así que una tienda online es uno de los casos más claros (y, si vendes online, te interesa también preparar tu tienda para la IA).
Hay una excepción importante: las microempresas que prestan servicios están exentas. Se consideran microempresas las que tienen menos de 10 empleados y un volumen de negocio o balance de hasta 2 millones de euros. Ojo: la exención no se aplica a los productos, solo a los servicios.

La ley también prevé algunos periodos transitorios para servicios y contratos que ya existían antes de junio de 2025. Como cada caso es distinto, si tienes dudas sobre el tuyo conviene consultarlo con un asesor legal.
Qué significa que una web sea accesible
Una web accesible es la que puede usar cualquier persona, también quien ve mal, quien no puede usar un ratón, quien navega con un lector de pantalla o quien tiene dificultades para leer textos complejos.
La referencia internacional son las pautas WCAG, que se organizan en cuatro principios fáciles de recordar:
- Perceptible: la información se puede ver, oír o leer de más de una forma (por ejemplo, imágenes con texto alternativo y vídeos con subtítulos).
- Operable: la web se puede usar con teclado y sin prisas, sin elementos que desaparezcan antes de poder leerlos.
- Comprensible: textos claros, menús predecibles y formularios que explican qué falla.
- Robusta: el código está bien construido para que funcione con distintos navegadores y tecnologías de apoyo.

Aunque estés exento, te conviene
Una web accesible no es solo un trámite legal. La usan mejor:
- Tus clientes mayores, que leen peor la letra pequeña o el texto con poco contraste.
- Quien la mira con el móvil al sol, con una mano o con prisa.
- Las personas que navegan con lector de pantalla o solo con teclado.
- Cualquiera con una lesión temporal, como un brazo escayolado.
Además, muchas mejoras de accesibilidad, como los textos alternativos o una buena estructura de encabezados, también ayudan a que Google entienda mejor tu web.
5 comprobaciones rápidas
- Contraste suficiente entre el texto y el fondo, sobre todo en botones, textos grises claros y textos sobre fotos.
- Texto alternativo en las imágenes que transmiten información, describiendo lo que muestran.
- Navegación con teclado: prueba a recorrer tu web solo con la tecla Tab. Deberías poder llegar a todos los enlaces y botones, y ver dónde estás en cada momento.
- Formularios con etiquetas claras y mensajes de error que expliquen qué falla y cómo arreglarlo.
- Vídeos con subtítulos, que además se agradecen cuando se ven sin sonido.

Son el punto de partida. Una revisión completa se hace tomando como referencia las pautas WCAG, el estándar internacional de accesibilidad web.
Cómo hacer la prueba del teclado
Es la comprobación más reveladora y no necesitas ninguna herramienta:
- Abre tu web en el ordenador y deja el ratón a un lado.
- Pulsa la tecla Tab repetidamente. Cada pulsación debería llevarte al siguiente enlace, botón o campo.
- Fíjate en si ves en todo momento dónde estás (un recuadro o un subrayado visible).
- Intenta abrir el menú, rellenar el formulario de contacto y, si tienes tienda, añadir un producto al carrito.
Si te quedas atascado en algún punto, o no sabes dónde estás, una persona que no usa ratón tampoco podrá avanzar.
Cuidado con las soluciones mágicas
Hay plugins que prometen hacer tu web accesible con un clic añadiendo un botón de opciones. Pueden ayudar en algo, pero no corrigen los problemas de fondo, como un formulario mal etiquetado o un menú que no funciona con teclado. La accesibilidad se construye en el diseño y el desarrollo de la web.
Si tu web tiene un chatbot, recuerda que el aviso de que es una IA también debe ser accesible. Lo explico en qué exige la ley a un chatbot en tu web.
Un plan realista para una pyme
- Semana 1: haz las cinco comprobaciones rápidas y apunta lo que falla.
- Semana 2: corrige lo sencillo: contraste, textos alternativos, subtítulos.
- Semana 3: revisa formularios y menú con la prueba del teclado.
- Después: si estás obligado por la ley, encarga una revisión completa según WCAG y documenta lo que has hecho.
Errores de accesibilidad más habituales
En las revisiones que hago, estos son los problemas que más se repiten:
- Texto gris claro sobre fondo blanco, muy de moda en diseño y muy difícil de leer para mucha gente.
- Botones que solo son un icono, sin texto ni etiqueta que explique qué hacen.
- Enlaces que dicen «pincha aquí» o «leer más» sin contexto: fuera de la frase no se sabe adónde llevan.
- Carruseles automáticos que cambian antes de poder leerlos y no se pueden pausar.
- Ventanas emergentes que no se pueden cerrar con el teclado.
- Formularios con el texto de ayuda dentro del campo, que desaparece al empezar a escribir.
- Encabezados mal ordenados, usados por su tamaño y no por su función, lo que confunde a los lectores de pantalla.
La mayoría se corrigen en el diseño, sin cambiar la imagen de la web. Una web accesible puede ser tan bonita como cualquier otra.
Accesibilidad y SEO van de la mano
Muchas de las mejoras que pide la accesibilidad coinciden con lo que ayuda a posicionar: encabezados bien ordenados, textos alternativos descriptivos, enlaces con texto claro, una web que funciona bien en el móvil. No es un gasto aislado: es una inversión que mejora la experiencia de todos tus visitantes y la forma en que los buscadores entienden tu web.
Preguntas frecuentes
¿Mi web corporativa sin tienda está obligada?
Depende del tipo de servicio que prestes a través de ella y del tamaño de tu empresa. Las webs puramente informativas de microempresas suelen quedar fuera, pero conviene revisar cada caso.
¿Cuánto cuesta adaptar una web?
Depende de cómo esté construida. Muchas mejoras, como el contraste o los textos alternativos, son rápidas. Otras, como rehacer un menú o un formulario, requieren más trabajo.
¿Cómo sé si mi web cumple?
Las herramientas automáticas detectan parte de los problemas, pero no todos. Lo ideal es combinarlas con una revisión manual.
¿Necesito una declaración de accesibilidad?
Si estás obligado, la ley exige informar sobre cómo cumples los requisitos de accesibilidad. Consulta con tu asesor el formato concreto para tu caso.
¿Quieres saber si tu web es accesible? Escríbeme y la revisamos.
Este artículo es informativo y no sustituye el asesoramiento legal.
Fuentes
- Ley 11/2023, de 8 de mayo, en el BOE
- Fieldfisher: claves de la transposición española de la Ley Europea de Accesibilidad
Etiquetas: Accesibilidad, Ley 11/2023, Tienda online




